En La Divina Comedia de Oscar Wilde, nos adentramos en los últimos años de vida del escritor irlandés, exiliado en París, marcado por la ruina económica, el desprestigio social y la enfermedad. La novela gráfica nos acerca a un Wilde vulnerable y desgastado, pero también lúcido, irónico y capaz de mirar su propia caída con una mezcla de humor, dolor y distancia.
El enfoque de Javier de Isusi combina la reconstrucción histórica con una fuerte carga emotiva, de modo que la obra no se limita a contar datos biográficos, sino que explora el interior de un creador que ha pagado un precio altísimo por su identidad y sus decisiones. La puesta en página, el uso del color y el ritmo de las viñetas contribuyen a transmitir el contraste entre el esplendor pasado y la decadencia presente, entre el mito y el hombre.
A lo largo de la lectura, también se hace visible la reflexión sobre la memoria y el relato: cómo se recuerda a Wilde, quién cuenta su historia y desde qué perspectiva. La obra nos invita a pensar hasta qué punto una biografía es siempre una interpretación, una mirada situada que ilumina unos aspectos y deja otros en sombra. En este sentido, el cómic se convierte en un espacio donde dialogan el Wilde histórico, el Wilde literario y el Wilde imaginado por el autor y por los lectores.
Booktrailer:
Proponemos estas preguntas para el diálogo:
¿Qué imagen de Oscar Wilde se va construyendo en la obra? ¿En qué se parece o se diferencia de la que tenías antes de leer el cómic?
¿Cómo influyen el formato de novela gráfica, el uso de las viñetas y el color en tu percepción del personaje y de su historia?
¿Crees que la obra funciona más como homenaje, como crítica o como reflexión sobre la fama y la caída pública? ¿Por qué?

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