La lectura de La Divina Comedia de Oscar Wilde ofrece un material de interés para la educación emocional. La novela gráfica permite acercar al alumnado a temas complejos (la culpa, la vergüenza, la exclusión, la resiliencia) a través de un personaje conocido y de un lenguaje visual cercano.
Algunas sugerencias didácticas para el aula podrían ser:
Mapa emocional de Wilde: Pedir al alumnado que elabore una línea de vida del personaje señalando momentos clave y asociando a cada uno una emoción (miedo, orgullo, tristeza, esperanza…), justificándola con escenas o diálogos.
Diario o carta en primera persona: Proponer que escriban una breve entrada de diario o una carta de Wilde a un amigo imaginario, expresando cómo se siente en uno de los momentos de mayor decadencia o de mayor lucidez, insistiendo en la expresión de emociones difíciles.
Rueda de personajes secundarios: Analizar cómo reaccionan ante Wilde quienes le rodean (amigos, amantes, sociedad, Iglesia, justicia…) y debatir qué emociones están detrás de esas reacciones (rechazo, compasión, miedo, admiración) y qué mensajes transmiten sobre la diferencia y la diversidad.
Comparar juicio y empatía: Trabajar con el alumnado la diferencia entre “juzgar” y “comprender” a partir del trato que recibe Wilde: ¿qué consecuencias emocionales tiene ser reducido a un estigma? ¿Qué actitudes favorecen el reconocimiento y la dignidad?
Del cómic a su realidad: Invitarles a poner en paralelo algunas situaciones de estigmatización o burla presentes hoy (en el aula, en redes sociales, en el entorno cercano) y a pensar qué aprendizajes emocionales pueden extraer de la historia de Wilde para gestionarlas de manera más empática.
Os dejamos una pregunta para el diálogo:
¿De qué manera crees que la figura de Oscar Wilde, tal como aparece en esta novela gráfica, puede ayudarnos a trabajar con el alumnado la empatía hacia quienes se sienten diferentes o excluidos?

No hay comentarios:
Publicar un comentario